| Mes | Fecha de pago | Monto de pago | Deuda principal | Reembolso de intereses | Saldo del préstamo |
|---|---|---|---|---|---|
| 1 | 12/11/2026 | €100.00 | €60.00 | €40.00 | €1,940.00 |
| 2 | 12/12/2026 | €100.00 | €61.20 | €38.80 | €1,878.80 |
| 3 | 12/01/2027 | €100.00 | €62.42 | €37.58 | €1,816.38 |
| 4 | 12/02/2027 | €100.00 | €63.67 | €36.33 | €1,752.70 |
| 5 | 12/03/2027 | €100.00 | €64.95 | €35.05 | €1,687.76 |
| 6 | 12/04/2027 | €100.00 | €66.24 | €33.76 | €1,621.51 |
| 7 | 12/05/2027 | €100.00 | €67.57 | €32.43 | €1,553.94 |
| 8 | 12/06/2027 | €100.00 | €68.92 | €31.08 | €1,485.02 |
| 9 | 12/07/2027 | €100.00 | €70.30 | €29.70 | €1,414.72 |
| 10 | 12/08/2027 | €100.00 | €71.71 | €28.29 | €1,343.02 |
| 11 | 12/09/2027 | €100.00 | €73.14 | €26.86 | €1,269.88 |
| 12 | 12/10/2027 | €100.00 | €74.60 | €25.40 | €1,195.27 |
| 13 | 12/11/2027 | €100.00 | €76.09 | €23.91 | €1,119.18 |
| 14 | 12/12/2027 | €100.00 | €77.62 | €22.38 | €1,041.56 |
| 15 | 12/01/2028 | €100.00 | €79.17 | €20.83 | €962.39 |
| 16 | 12/02/2028 | €100.00 | €80.75 | €19.25 | €881.64 |
| 17 | 12/03/2028 | €100.00 | €82.37 | €17.63 | €799.28 |
| 18 | 12/04/2028 | €100.00 | €84.01 | €15.99 | €715.26 |
| 19 | 12/05/2028 | €100.00 | €85.69 | €14.31 | €629.57 |
| 20 | 12/06/2028 | €100.00 | €87.41 | €12.59 | €542.16 |
| 21 | 12/07/2028 | €100.00 | €89.16 | €10.84 | €453.00 |
| 22 | 12/08/2028 | €100.00 | €90.94 | €9.06 | €362.06 |
| 23 | 12/09/2028 | €100.00 | €92.76 | €7.24 | €269.30 |
| 24 | 12/10/2028 | €100.00 | €94.61 | €5.39 | €174.69 |
| 25 | 12/11/2028 | €100.00 | €96.51 | €3.49 | €78.18 |
| 26 | 12/12/2028 | €79.75 | €78.18 | €1.56 | €0.00 |
Una tarjeta de crédito permite aplazar el pago de determinadas compras y devolver el saldo mediante cuotas. Cuando el importe no se paga íntegramente al final del periodo de liquidación, pueden generarse intereses sobre la deuda pendiente.
Esta calculadora permite estimar cuánto tiempo necesitarías para cancelar una deuda de tarjeta manteniendo una cuota mensual fija y cuánto pagarías en intereses hasta terminar de amortizarla.
Puede utilizarse, por ejemplo, para comparar una cuota de 100 € con otra de 200 €, analizar cuánto se acorta el plazo al aumentar el pago mensual o comprobar qué parte del coste total corresponde a intereses.
Para realizar la simulación necesitas tres datos.
En Monto de la deuda, introduce el saldo que quieres amortizar.
En Tasa de interés anual (%), indica el tipo de interés aplicable a la financiación.
En Pago mensual fijo, introduce la cantidad que prevés abonar cada mes.
Por ejemplo:
Al realizar el cálculo, la herramienta genera una estimación de cómo disminuiría el saldo si no efectúas nuevas compras y mantienes la misma cuota.
La calculadora muestra varios indicadores que permiten entender el coste y la duración de la financiación.
|
Resultado |
Significado |
|
Pago mensual fijo |
Cuota utilizada para amortizar la deuda cada mes. |
|
Período de pago |
Tiempo estimado necesario para cancelar completamente el saldo. |
|
Monto total pagado |
Suma de todas las cuotas efectuadas durante el periodo. |
|
Total en intereses (sobrecargo) |
Coste acumulado de los intereses durante la amortización. |
|
Calendario de pagos |
Tabla que muestra la evolución mensual de la deuda. |
El total pagado permite comparar directamente el capital inicial con la cantidad que finalmente saldría de tu bolsillo.
El Calendario de pagos muestra una fila por cada mensualidad.
La columna Mes identifica el número de cuota.
La Fecha de pago indica cuándo correspondería realizarla.
El Monto de pago refleja el importe abonado en ese periodo.
La Deuda principal representa la parte de la cuota que reduce realmente el capital.
El Reembolso de intereses indica cuánto se destina a pagar los intereses generados en ese mes.
El Saldo del préstamo muestra cuánto capital queda pendiente después de aplicar la cuota.
Esta información permite comprobar cómo una misma cuota se reparte de forma diferente a medida que disminuye el saldo.
Supongamos una deuda de 3.000 €, un interés anual del 18% y una cuota fija mensual de 200 €.
Con un modelo simplificado, el calendario podría empezar así:
|
Mes |
Fecha de pago |
Monto de pago |
Deuda principal |
Reembolso de intereses |
Saldo del préstamo |
|
1 |
1 mes después |
200,00 € |
155,00 € |
45,00 € |
2.845,00 € |
|
2 |
2 meses después |
200,00 € |
157,33 € |
42,68 € |
2.687,68 € |
|
3 |
3 meses después |
200,00 € |
159,68 € |
40,32 € |
2.527,99 € |
Al ir reduciéndose la deuda, los intereses mensuales también disminuyen y una mayor parte de la cuota puede destinarse a amortizar capital.
Una forma sencilla de estimar el tipo mensual consiste en dividir el tipo anual entre 12.
Tipo mensual = Tipo anual / 12
Con un tipo anual del 18%:
18% / 12 = 1,5% mensual
Después:
Intereses del mes = Saldo pendiente × Tipo mensual
Si el saldo es de 3.000 €:
3.000 × 0,015 = 45 €
En este ejemplo, durante el primer mes se generarían 45 € de intereses.
El pago mensual se divide entre intereses y devolución de capital.
La fórmula es:
Capital amortizado = Cuota mensual − Intereses del periodo
Con una cuota de 200 € e intereses de 45 €:
200 − 45 = 155 €
El nuevo saldo será:
Saldo nuevo = Saldo anterior − Capital amortizado
Por tanto:
3.000 − 155 = 2.845 €
Cuando el tipo de interés y la cuota permanecen constantes, el plazo puede estimarse mediante:
n = −ln(1 − r × C / Q) / ln(1 + r)
Donde:
El resultado debe ajustarse a meses completos y el último pago puede ser inferior al resto de las cuotas.
Para que la deuda se reduzca, la cuota debe ser superior a los intereses que genera el saldo durante el periodo.
En España es habitual encontrar dos conceptos al revisar las condiciones de una tarjeta: el TIN y la TAE.
El TIN, o Tipo de Interés Nominal, indica el tipo de interés aplicado al capital.
La TAE, o Tasa Anual Equivalente, es un indicador más amplio pensado para facilitar la comparación entre productos financieros y puede tener en cuenta la periodicidad de los pagos y determinados gastos asociados.
Por este motivo, TIN y TAE no deben utilizarse como si fueran exactamente lo mismo.
Para una simulación mensual es importante introducir el tipo que corresponda al funcionamiento concreto de la tarjeta y comprobar siempre la información contractual facilitada por la entidad.
Muchas tarjetas permiten elegir entre distintas modalidades de pago.
Una opción es pagar todo el importe al final del periodo de liquidación.
Otra posibilidad es utilizar el pago aplazado, en el que el saldo se devuelve mediante cuotas y se aplican intereses sobre la cantidad pendiente.
Algunas tarjetas funcionan además mediante un sistema de crédito revolving. En este caso, el titular dispone de una línea de crédito que se va renovando a medida que devuelve el capital utilizado.
Si la cuota es demasiado baja respecto al saldo, la amortización puede prolongarse durante mucho tiempo.
En una tarjeta revolving, las compras realizadas se acumulan dentro de una línea de crédito y se devuelven mediante una cuota periódica.
La cuota puede establecerse como una cantidad fija o como un porcentaje de la deuda pendiente.
El problema de una cuota muy reducida es que una parte importante puede destinarse a pagar intereses y solo una cantidad pequeña a reducir el capital.
Por ejemplo, si una deuda genera 80 € de intereses al mes y la cuota es de 100 €, únicamente 20 € reducirían realmente el saldo.
Por eso es útil probar distintas cuotas en la calculadora y comparar el periodo de pago y el total de intereses resultante.
Los tipos aplicados a tarjetas de pago aplazado suelen ser superiores a los de muchos préstamos personales.
No existe una única tasa para todo el mercado. El coste depende de la entidad, del producto, del perfil del cliente y de las condiciones del contrato.
En tarjetas de crédito con pago aplazado o revolving pueden encontrarse tipos anuales relativamente elevados, por lo que incluso un saldo de pocos miles de euros puede generar un importe importante de intereses si se mantiene durante varios años.
Antes de aplazar una deuda conviene revisar el TIN, la TAE y el importe estimado que terminarías pagando.
No existe un límite de crédito estándar para todas las tarjetas.
La entidad establece el límite en función de la solvencia del cliente, sus ingresos, su historial financiero, el producto contratado y sus propios criterios de riesgo.
Una tarjeta puede disponer de un límite reducido de unos pocos cientos o miles de euros, mientras que otros productos pueden ofrecer cantidades considerablemente superiores.
El límite también puede modificarse con el tiempo, aunque cualquier ampliación depende de las condiciones de la entidad.
Además de los intereses, determinadas tarjetas pueden tener otros costes.
Entre ellos pueden encontrarse:
El importe y la existencia de estas comisiones dependen de cada entidad y de cada producto.
Una tarjeta sin comisión de mantenimiento no significa necesariamente que no tenga otros gastos asociados.
Cuando la cuota es baja, la deuda disminuye lentamente.
Esto significa que el saldo permanece pendiente durante más meses y, por tanto, continúa generando intereses.
Supongamos que una persona debe 4.000 € y paga solo 100 € al mes. Si una parte importante de esos 100 € se utiliza para pagar intereses, el capital puede reducirse muy despacio.
Si aumenta la cuota mensual, normalmente ocurre lo contrario:
La calculadora permite comprobar este efecto introduciendo diferentes cuotas y comparando los resultados.
La calculadora parte de un escenario simplificado: deuda inicial, tipo de interés anual y cuota mensual fija.
No incorpora automáticamente posibles:
Por eso, el resultado es una estimación orientativa para comparar escenarios de amortización y no una previsión exacta de futuros extractos bancarios.